Oyéndole hablar uno se da cuenta de la importancia que tiene la cercanía en la actividad municipal y en eso consiste el éxito de Leandro Capetillo. Él no quiere ser más que el mejor alcalde de Zalla y no tiene más ambición que servir al pueblo. Y ante eso es muy difícil quitarle una alcaldía ganada día a día con el sudor de un buen trabajo municipal.
Iñaki Anasagasti, en su blog, con ocasión de las pasadas elecciones europeas.
No quiero en este post valorar la personalidad del Alcalde puesto que no le conozco personalmente, además, el señor Anasagasti ha demostrado sobradamente capacidades para definir a monarcas y demás ocupantes vitalicios de cargos públicos a los que tanto conoce. Pero sí me gustaría comentar que la cercanía, para determinados alcaldes, puede ser lo mismo que la campechanía para determinados monarcas, por lo que una cosa y la otra no se diferencian mucho. Que se lo piense.
Pero lo mejor del comentario del conspicuo senador viene cuando nos dice que es muy difícil quitarle la alcaldía a un hombre que no tiene más ambición que ser alcalde. No sé si le parece poca ambición, a mi no me parece poca cosa, sobretodo en los tiempos que corren. Pero lo mas gracioso es ese matiz que induce a pensar que por mucho que hagan los demás partidos por presentar alguna alternativa, para él lo natural es que el PNV gobierne Zalla y que nadie mas pueda hacerlo mejor. Es como si se les dijera a los ciudadanos de este municipio que no voten, ¿para que quieren más partidos, oposición, debates o alternativas?, ¿para que van a querer los zallucos que su dinero se gaste mejor? ¿para que quieren… democracia?
Creo que tendríamos que preguntarles a los cuatro concejales del PNV que dimitieron en la pasada legislatura que opinan al respecto. Pero de momento la expresión ya retrata a quien la pronuncia.
Diré que, por supuesto, la mayoría de las cosas se pueden y se deben hacer mejor. Explicitaré solo algunas a vuelapluma. El Polígono industrial del Longar que se pretendía construir en ese barrio y que aún es un desierto, se llevó por delante dos caseríos de cuatro siglos cada uno, caseríos que podían haberse respetado, amén de los efectos de la obra en la inundabilidad y paisaje de la zona. Podría el senador haber dedicado sus estudios históricos a esos caseríos.
El Ayuntamiento de Zalla está construyendo un frontón que cuesta al pueblo 1.000 millones de las antiguas pesetas, cuando existe uno en Aranguren que podría haber sido reformado y se podía haber dotado a ese barrio de una infraestructura deportiva mayor. Todo un despilfarro en una infraestructura que el pueblo no necesita.
Despilfarro es también Ekarterri Irratia, una radio municipal que no informa sobre ningún asunto municipal y cuando lo hace es desde una evidente parcialidad, además de no tener ingresos propios por su labor. También podría hablarle del Fondo de inversión local del Gobierno, que el Ayuntamiento se está gastando en un hotel, servicio que, como todo el mundo sabe, es prioritario en cualquier municipio. Además, la obra de dicho hotel se ha encarecido de tal modo que el Ayuntamiento tendrá que poner dinero.
Y yo me pregunto: ¿no sería más apropiado para el pueblo de Zalla gastarse el dinero en algo más importante como por ejemplo, la ampliación de los servicios públicos de guardería o centros de día para ancianos? En este contexto todas nuestras propuestas han sido obviadas. Y esto por no hablar del empleo público, de las tasas, de la designación del juez de paz, de la nula transparencia, etc. Su buen trabajo municipal es una idea tan efímera como la de la monarquía, de la que tanto se ocupa.
Tengo que reconocer que ya supongo que el Alcalde estará preparando las próximas elecciones, lo mismo que supongo estarán haciendo el resto de partidos. Pero también digo que calificar al Alcalde como cercano y amante del pueblo y a nosotros como malvados ambiciosos es una de las cosas más infantiles que he visto. Tendría alguna razón Einstein cuando dijo que el nacionalismo es una enfermedad infantil, el sarampión de la humanidad. Algo sabía de ello.
De momento solo puedo anunciar que próximamente el Partido Socialista contará con nueva Casa del Pueblo en Zalla y que estarán todos invitados a tomar en ella un txakolí. De Zalla, por supuesto.

Plaza de Euskadi
Escrito por Alberto Alonso
Escrito por Alberto Alonso 
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