La unidad europea y la izquierda

24 Junio 2009

Triunfa de nuevo la conspiración para que nuestro continente no sea el Estado federal que odian las derechas, no por federal (inevitable en una unión de naciones), sino por Estado. El capitalismo sólo acepta sin disgusto una ley: la de la selva. Por eso las multinacionales y los tahures financieros llevan años huyendo del control estatal y piensan seguir dominando la Tierra mientras esta no tenga un Estado que los meta en cintura legal y penal. Un primer paso decisivo sería un Estado europeo; meta teórica del socialismo y proyecto que sólo él podría realizar. Pero debe recuperar en cada nación un Gobierno no servil frente al capitalismo propio, que no admite trabas.

José Antonio González Casanova, hoy en Público.


Recuperar la democracia en la UE

2 Junio 2009

El próximo domingo los ciudadanos de toda la Unión Europea estamos llamados a las urnas para elegir el nuevo Parlamento Europeo, que debe legislar sobre muchos asuntos que afectan a nuestra vida cotidiana.

La prensa ha venido anunciando de manera recurrente, que la abstención será significativa y que los que voten seguramente votarán castigando a los gobiernos de sus propios países. Ambas actitudes me parecen equivocadas. El Parlamento es la única institución democrática de toda la Unión Europea, es la única institución directamente elegida por parte de los ciudadanos, y nos es de extrañar que los ciudadanos europeos obvien una institución que, si bien es elegida por ellos, no está constituida por ciudadanos. No hay ninguna Constitución que diga de donde emana el poder que ejerce esa institución.

Es en este contexto donde entra en juego el Tratado de Lisboa, rechazado por el pueblo irlandés hace bien poco, solo porque ha sido el único al que se le ha preguntado. Si vuelven a hacer otro referéndum y sale que si (si sale que no, que sigan haciendo referéndum hasta que salga el si), el próximo 1 de enero se debe nombrar un Presidente del Consejo Europeo (presidente de la Unión Europea) que eligen los Gobiernos, no los ciudadanos.

Y este es el hecho que a mi me parece mas importante. Si los ciudadanos europeos vieran que existe la posibilidad de elegir un Presidente común en unas elecciones presidenciales, por diferentes partidos, con diferencias ideológicas, en definitiva, que tuviéramos donde elegir, entonces creo que se sentirían más ilusionados.

Ahora la gente no sabe que vota exactamente, ni que tiene que votar, ni a que persona vota, ni para que sirva su voto en medio de una maraña burocrática en la que todo el mundo se pierde.

Es necesario recuperar el principio federalista que promoviera Jean Monnet, pero antes hay que recuperar la democracia. Como decía el propio Monnet Los hombres sólo aceptan el cambio resignados por la necesidad y sólo ven la necesidad durante las crisis.”

La UE es hoy más necesaria que nunca, pero debe serlo a través de sus ciudadanos, con una Constitución votada por todos, un Presidente elegido por todos y con servicios públicos y derechos homogéneos. Para ello es necesario el Parlamento Europeo, para intentar recuperar la democracia.


Spain is not different

16 Junio 2008

Siempre me ha molestado la expresión manida de que España es diferente, que lo que es normal o posible social, económica y políticamente en otros países, en este es imposible por la historia, la cultura y la tradición política, social, económica y religiosa que nos ha alumbrado durante los siglos. Yo creo que es una majadería, una excusa para no tomar las valientes decisiones que el país reclama, que no tienen porque sustanciarse en una acción de gobierno concreta (que también), sino en un cambio de la mentalidad de la gente que hace de este país una país acomplejado respecto a su pasado, a la realidad de su presente y a sus posibilidades de futuro.

Uno de estos casos es el de la configuración del Estado, debate en el cual la mayoría de la gente se ha sentido acomplejada entre los nacionalismos separatistas y el nacionalismo español mas rancio representado por la dictadura. Por ello me gustaría aclarar que movimientos nacionalistas, regionalistas o abiertamente separatistas existen en todos los países de nuestro entorno con más o menos difusión. Veamos unos ejemplos de regiones de otros países con movimientos nacionalistas o regionalistas:

- Francia: Reunión, Mayotte, Nueva Caledonia, Polinesia, Saboya, País Vasco, Occitania, Normandía, Niza, Córcega, Cataluña, Bretaña y Alsacia-Lorena.

- Italia: Valle de Aosta, Veneto, Dos Sicilias (Ausonia), Tirol del Sur, Padania, Sicilia, Cerdeña, Friuli-Venezia Giulia.

- Portugal: Algarve, Azores, Tierra de Miranda y Madeira.

- Polonia: Silesia

- Países Bajos: Frisia

- República Checa: Moravia

- Reino Unido: Cornualles, Irlanda del Norte, Inglaterra, Isla de Man, Gales y Escocia

- Suecia: Escania, Jämtland y Laponia

- Canadá: Alberta, Terranova, Saskatcheuvan, Québec, Nunatsiavut, Canadá Occidental, Columbia Británica y Labrador.

- Estados Unidos: Alaska, California, Estados Confederados del Sur, Puerto Rico, Guam, Islas Marianas, Hawai y Vermont.

Por lo tanto estos movimientos nacionalistas y regionalistas también existen en los países con los cuales nosotros podríamos compararnos, coexistiendo con el concepto de Estado-Nación. Así que señores, Spain is not different.


Decir NO y ser europeísta

13 Junio 2008

Ayer escuchaba un corte de telediario donde le preguntaban a un jubilado irlandés sobre el sentido de su voto en el referéndum sobre el Tratado de Lisboa que se celebró ayer en aquel país, y decía: “He votado no, no porque no quiera la Unión Europea, sino porque están haciendo las cosas a nuestras espaldas”.

Pues yo hubiese hecho lo mismo que este hombre, y por lo tanto me alegro de que el pueblo de Irlanda haya dicho NO a esta Unión Europea. Cuando voté si a la Constitución Europea lo hice convencido de que Europa necesitaba un impulso para avanzar en su construcción. Hoy me arrepiento.

Soy un europeísta convencido y siempre he creído que una Europa federal era la mejor solución a la decadencia de nuestro continente en el plano internacional. Pero los europeos hemos tenido la sensación acertada de que esta Unión Europea se estaba construyendo en una dirección únicamente económica a espaldas de los ciudadanos.

Me gustaría decir que el rechazo a la Constitución Europea y al Tratado de Lisboa ha venido de países ricos como Francia y Holanda, y de otros de reciente desarrollo como Irlanda. Si sumamos la abstención a este rechazo, el fracaso no tiene límites. Pensar que el rechazo de la gente viene por el miedo o por la inmadurez de los ciudadanos es un ejercicio de soberbia increíble. El rechazo viene dado por unos líderes poco ambiciosos e incapaces de vincular a sus ciudadanos en este necesario proyecto.

Entonces ¿que hacer después del NO irlandés?:

- Lo primero, destituir a José Manuel Durao Barroso como Presidente de la Comisión. Un incapaz que fue nombrado para el puesto porque no había nadie más (iba a perder las elecciones como primer ministro de Portugal) no es la persona adecuada para liderar la Unión.

- Hacer un referéndum en todos los estados, para saber si desean los ciudadanos que la Unión se transforme en una Federación.

- Elegir un Presidente de la Unión Europea por sufragio universal directo simultáneamente en todos los estados de la Unión.

- Que el Presidente de la Unión convoque a elecciones generales a un Parlamento Europeo constituyente. El Parlamento Europeo deberá ser bicameral, una cámara para los ciudadanos y otra para los estados.

- Que el Parlamento Europeo elija al Presidente de la Comisión, a propuesta del Presidente de la Unión.

- Que el Parlamento Europeo redacte una Constitución Federal. Esta Constitución deberá dejar claro: los valores democráticos de la Unión, el modelo económico y social, la creación del servicio diplomático y exterior único, un único ejército federal, la política de adhesión a la Unión y sus límites.

Al menos es lo que yo creo que debería hacerse. Lo demás es marear la perdiz.