El cambio llamado Obama

Me decía el otro día mi madre mientras comíamos frente al televisor que no entendía nada de lo que estaba pasando en los Estados Unidos, porque le parecía que las elecciones no acababan nunca. Evidentemente mi madre no es estadounidense y no comprende la complejidad del sistema electoral de aquel país (estoy convencido que muchos estadounidenses tampoco). Los españoles votamos una vez al año como mucho y si te he visto no me acuerdo. Por ello creo que han despertado en España tanta expectación estas larguísimas elecciones primarias, que tenían como fin elegir a los candidatos a la presidencia de EEUU después del nefasto George Walker Bush.

Debo decir que yo pensaba con la cabeza que la candidata demócrata iba a ser la senadora Hillary Clinton, pero con el corazón quería que lo lograse el senador Barack Obama. Creía que la candidata sería la senadora porque, aunque me gustara Obama, creía que un negro, joven, sin demasiada experiencia política en Washington, sin condecoraciones en el pecho y con ideas más a la “izquierda” de lo que es normal en aquel país, jamás sería presidente. Debo decir que estaba equivocado.

Y lo digo no porque crea que tenga posibilidades de ser presidente, sino porque creo que lo va a ser. No tengo la menor idea de como es el electorado de Estados Unidos, ni como va a comportarse, ni si le votaran latinos, negros, blancos, del sur o del norte. Mi afirmación viene dada más por una intuición personal, que por una certeza basada en el conocimiento de la sociología estadounidense.

Creo que durante estas primarias Obama ha hecho algo que le convierte en la verdadera esperanza de un cambio en los EEUU y en el mundo: estructurar un liderazgo fuerte. Es casi lo único que puede hacer un político, liderar el cambio. Y él ha demostrado ser capaz de hacerlo mejor que cualquier otro.

Además creo que Obama es uno de esos personajes que son capaces con su solo liderazgo de cambiar el mundo en el que viven y no solo me refiero al color de su piel, sino al ejercicio del poder presidencial en los Estados Unidos. Todavía no sabemos que opina sobre muchos temas. En realidad no sabemos casi nada sobre sus intenciones, al menos yo. Lo que si sé es que ha estructurado un cambio lleno de esperanza para los EEUU y para el mundo, y eso para él y para nosotros es haber ganado mucho.

Me atrevo a hacer una apuesta que aquí queda escrita: Barack Obama será el 44º Presidente de los Estados Unidos de América.

Escribe un comentario